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Ticket o pasaje completo

Cronología de una masacre
Avenida Moran
Ticket o pasaje completo

La letanía del estudiante que debe trasladarse en carritos por puesto, se exhalta cada vez que debe sortear las posibilidades que existen entre pagar con sencillo o con un ticket que expenden en contadas localidades

Cristian Fuentes
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Ticket o pasaje completo: esta contradicción es una constante entre quienes de uno u otro modo deben utilizar el transporte público para desplazarse hasta sus centros de estudio. Todos los educandos que maniobran en la cotidianidad de un carrito, una camionetica o un autobús, de una u otra forma han “disfrutado” de una diversidad de rostros malhumorados, murmuraciones insultantes, incluso hasta comentarios y acciones de mal gusto por parte de los conductores.



Por supuesto, no hay que dejar por fuera las amabilidades, los gestos de aprobación –por aquello del progreso académico y el futuro del país– y los halagos para con quienes cursan estudios. Sin embargo, cuando se topan con el azar de no saber si pagarle al chofer con un ticket o con 150 bolívares, deben atizar la picardía, muy venezolana por cierto, para tener siempre una respuesta. Es decir, hay que estar siempre a la defensiva.



La Fundación Fondo de Transporte Urbano (Fontur) maneja un sistema que aparenta ser la panacea al desconcierto: El Boleto Directo Personalizado, BDP. Para adquirir este ticket, el estudiante debe acudir a los puntos de venta instalados por Fontur el día asignado que, no en balde, es coincidente con el último dígito de la cédula de identidad, para hacer una especie de filtro y evitar la aglomeración.



Pero, cómo evitar la aglomeración, si en Caracas sólo hay 19 centros de venta, mientras que en Vargas y Miranda existen 29 de ellos, para atender a toda la población estudiantil de los distintos niveles, que de una u otra forma deben trasladarse, en oportunidades, incluso atravesando estados o municipios.



Surge entonces el primer dilema. Los lugares de venta no están en todas partes y las colas son impacientemente soportables.



El segundo dilema surge cuando se aborda la unidad de transporte público. Que si esta línea no recibe ticket, sino se paga pasaje preferencial; que en esta otra línea, si no tienes ticket debes pagar el pasaje completo. ¿Entonces, a que jugamos?
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Jesús Salinas, gerente de pasaje estudiantil de Fontur tuvo a bien recibirnos para tratar de dar una explicación sensata a esta diatriba. Para ello, explicó en principio, que habría que tratar de ponerse un poco en los zapatos de unos y de otros para entender las dificultades que representa el pasaje estudiantil en nuestro país.


En principio habría que diferenciar entre las dos modalidades de subsidio que tiene Fontur para subvencionar la prestación de los servicios de los conductores de vehículos por puesto. El Boleto Directo Personalizado es una forma de cancelar a los conductores, de una forma más justa, el traslado que ellos realizan a los estudiantes en sus vehículos.


El alumno entrega al conductor un ticket para cancelar su traslado; posteriormente el chofer agrupa todos los tickets recibidos en el mes, los entrega a Fontur y en un lapso de aproximadamente 30 días, la Fundación retorna a los chóferes el monto correspondiente a la relación de pago por cantidad de tickets entregados.
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A pesar de que esta modalidad parece ordenada y justa, tienes sus bemoles. Los conductores, luego de la espera mensual infinita, sólo reciben una cantidad que oscila entre 30% y 60% de la diferencia por pasaje completo, debido a las carencias presupuestarias de los fondos públicos.


La otra modalidad que ofrece Fontur, es la del subsidio indirecto. La línea recibe un monto aproximado a cuatro pasajes completos –calculado de manera diaria– por cada unidad de 32 puestos que esté inscrita. Estas organizaciones no reciben tickets y es en ellas donde los estudiantes deben cancelar 30% del pasaje vigente –aproximadamente 180 bolívares en Caracas.


Salinas explicó que la tarjeta inteligente es una modalidad en prueba. Sin embargo, por sus costos (3 dólares cada tarjeta y 1000 US$ cada lectora), es muy poco factible que se aplique en todo el territorio nacional.


Por su parte, la dirigencia estudiantil venezolana ha diligenciado sobre este respecto en los últimos años, en busca de una solución creativa, útil y expedita al problema del subsidio al transporte estudiantil, aunque no ha visto cristalizadas sus solicitudes.


Empero, desde cualquier punto de vista, habría que entender la importancia de los roles que juega cada quien y tratar de establecer una tripartita que trate de beneficiar equitativamente a cada sector.

Si quieres tener mayor información sobre la ubicación de los centros de venta de BDP, ingresa al siguiente website, haciendo link en:
www.ucv.ve/horadigital
donde podrás conseguir un download con la información requerida sobre los puntos de venta y las líneas adscritas a los beneficios que ofrece Fontur.